Transporte, derechos y sostenibilidad

 

Mario Martín Moreno

Secretario General del sector estatal de Carretera FSC-CCOO

 

 

  • Cualquier transformación debe tener en cuenta el lado social
  • No podemos tener un sistema en órbita de millonarios

La sociedad actual demanda una alta y variada movilidad, lo que requiere un sistema de transporte complejo y apropiado a las necesidades sociales modernas, que garantice los desplazamientos de personas y mercancías de una forma económica, eficiente, segura y saludable.

El transporte tiene un peso muy considerable en el marco del desarrollo sostenible ambiental, social y económico. Es un sector estratégico que crea empleo, ingresos y comercio, contribuyendo en España con cerca del 6% del PIB, dando empleo directo e indirecto a un 4,5% del total de la población activa; sin embargo, es un gran consumidor de energía que proviene en su mayor parte de combustibles fósiles, y por ese motivo se encuentra en el punto de mira al tener un papel clave en la conservación de los recursos y en la reducción del calentamiento global.

No podemos estar de espaldas a la evolución de los acontecimientos, ni quedarnos con anclajes al siglo XX. Igual que hemos evolucionado de la carreta al camión, debemos contribuir al progreso de nuevos sistemas capaces de hacer un mundo más respirable, que con toda seguridad conllevan una “metamorfosis” en el empleo.

Los nuevos alegatos amables que hablan de sostenibilidad y que tratan de paliar el cambio climático, dejan un reguero  de daños colaterales porque la evolución de  los acontecimientos, la protección del medio ambiente se olvida del empleo y de la sostenibilidad de las personas.

Debemos mantener el empleo, y debemos sostenerlo con leyes complementarias o planes de acompañamiento. Ser capaces de dotar la pérdida de unas funciones determinadas por eliminar unos métodos a favor de otros más saludables, pero dotándolos de un plan social, que no solo alcance al empleado/a con indemnizaciones millonarias para zanjar protestas incontestables, sino que dote al entorno donde se ubica este empleado/a de ese plan estratégico y lo proteja.

La pérdida de empleo conlleva una lesión a la sociedad, no solo a quien lo pierde porque los trabajadores/as sacados del sistema de aportaciones, se convierten únicamente en tomadores, no aportan, pero si reciben, y esa falta de participación repercute de manera directa en la ciudadanía.

La sostenibilidad ecológica es el equilibrio entre la sociedad y la naturaleza, entre los seres vivos y su entorno, pero sin ser dominante una sobre otra. Es una emergencia la sostenibilidad ambiental, como es una necesidad la sostenibilidad del empleo, como es una urgencia la sostenibilidad del sistema de aportaciones.

Entorno y social son compatibles para conservar y proteger de forma indefinida a las personas.

Madrid, 22 de Noviembre de 2019