Políticas de acción sindical de movilidad en polígonos de actividad económica

 La campaña del Trambaix al Pla y la apuesta sindical por el derecho a la movilidad sostenible

 

Jose M. Romero Velarde

Secretario general CCOO Baix Llobregat, Alt Penedès, Anoia y Garraf

 

 

Los polígonos de actividad economica (PAE)

En Cataluña hay cerca de 1.750 polígonos de los cuales casi un 42% están ubicados en la región metropolitana de Barcelona. Un 89% de los 164 municipios metropolitanos tienen algún PAE y se calcula que en ellos trabajan alrededor de 300.000 personas. La mayoría son de dimensiones reducidas y han envejecido mal debido a un mantenimiento y una inversión escasa.

La transformación del trabajo y los retos de futuro nos obligan a afrontar esta realidad para readaptar y renovar estos espacios, con el objetivo que sigan siendo espacios de valor añadido para la industria y otras actividades económicas productivas del sector terciario. La política urbanística y de ordenación territorial no han sido coherentes con una lógica de desarrollo económico compatible con una base industrial fuerte de futuro.

Hay que contribuir a desterrar una idea del pasado más reciente donde los polígonos eran espacios donde se instalaba todo aquello que no se quería en el núcleo urbano. Sus consecuencias todavía perduran en términos de convivencia difícil entre diferentes actividades productivas que coexisten en el mismo lugar y la generación incesante de un flujo importante de vehículos. Conviene no olvidar que los accidentes de tráfico ya son la primera causa de muerte por accidente laboral en España. Los polígonos del futuro tienen que evolucionar a modelos más integrados, a una actividad productiva que incluya sectores innovadores, dinámicos, conectados y reincorporados a la trama urbana y punta de lanza de empleo digno, de calidad y seguro.

En CCOO seguimos reivindicando la ejecución del Pacto Nacional para la Industria e inversión pública en espacios industriales y de logística, sin dejar de lado la responsabilidad de las empresas, que no pueden delegarla en garantizar una formación de calidad, inversión en innovación y la estabilidad del empleo como  elementos para complementar la estabilidad de la demanda con una mejora de la productividad.

Nuestra responsabilidad en la negociación colectiva y en todos los diferentes espacios de concertación sectorial y territorial donde participamos debe seguir poniendo el énfasis en concertar políticas industriales y urbanísticas que contribuyan a desarrollar modelos energéticos sostenibles y una movilidad segura y sostenible. Contribuir a que las ciudades sean espacios urbanos capaces de atraer actividad económica productiva. Ciudades con la máxima calidad de vida donde a su vez se fomente y se garantice el derecho al trabajo de forma inclusiva.

Los retos del cambio climático y la movilidad sostenible

Estamos en un momento donde la emergencia climática y la mitigación de sus consecuencias vive un momento de masiva reivindicación y movilización global, con la estimulante presencia masiva de personas jóvenes que exigen acciones decididas a la política y al resto de actores sociales. Tenemos que reconducir este desafío inaplazable de dimensión global y el sindicalismo de clase, que tiene un importante bagaje y una dilatada trayectoria en este sentido, también tiene que redoblar esfuerzos y ser más ambicioso en las políticas contra el cambio climático. Tenemos que significar las empresas y los centros de trabajo como un ámbito de actuación concreto, comprometiendo un trabajo sistematizado y con objetivos en todas las dimensiones de nuestra acción sindical y social para conseguir una transición justa hacía un planeta para la vida y el bienestar de sus habitantes. Estas acciones se concretan en trabajar decididamente para incrementar las energías renovables; fomentar el reciclaje, la reparación y la reducción de residuos en las empresas; concertar planes de salud en el trabajo; presionar para la concreción de una política alimentaria de quilómetro cero como elemento de vertebración territorial y de lucha contra la intermediación abusiva; reivindicar la construcción de infraestructuras públicas sostenibles y demandar un plan de choque de inversión pública y privada para la rehabilitación de viviendas con criterios de sostenibilidad.

Una estrategia sindical que debe apostar por un crecimiento sostenible, harmónico con el planeta que diseñe y articule medidas que signifiquen un incremento significativo de transporte colectivo, especialmente en aquellos espacios de trabajo con grandes concentraciones de personas.

Polígonos y accesibilidad en transporte público

Algunos estudios metropolitanos, con una visión a nuestro juicio demasiado optimista, apunta a que solo un 2.5% de los PAE de la Región metropolitana de Barcelona no son accesibles en transporte público, pero asciende al 27% los que tienen una accesibilidad muy deficiente, aunque no se adapta a las necesidades horarias ni a las frecuencias en la entrada-salida de la mayoría de la personas trabajadoras. Si sumamos ambas categorías esta realidad afecta de forma directa a más de 37.000 personas trabajadoras. El Baix Llobregat es la segunda comarca en superficie de PAE y con más personal. Un 64% tienen buena o muy buena accesibilidad y un 21% la tienen deficiente.

Desplazarse de modo sostenible y seguro hasta el lugar de trabajo es un reto de futuro, imprescindible para la sostenibilidad social y debe ser considerado un derecho. Abordar esta realidad también requiere hacerlo desde una mirada inclusiva, a través de actuaciones que permitan reducir las actuales brechas y desigualdades en el acceso y desplazamientos al trabajo en términos de género, edad o de perfil sociocultural. Las políticas públicas urbanísticas y de ordenación territorial deben contemplar esta realidad, mejorando inevitablemente el transporte público colectivo y la reducción drástica de la presencia del automóvil privado. Hay que abordar este factor de riesgo laboral que como decíamos tiene una relación directa con la siniestralidad laboral (accidentes de trabajo in itinere y en misión en horario laboral) e incide de forma directa en los factores psicosociales y de organización del trabajo.

Es imprescindible generalizar la concertación y el acuerdo de pactos para la movilidad en los polígonos con administraciones, empresas con la voz cualificada de los legítimos representantes de los trabajadores y trabajadoras. Avanzar decididamente en experiencias de cambios de usos y a su vez, exigir a los poderes públicos que unifiquen políticas y creen organismos públicos para la gestión de la movilidad que trabajen transversalmente y unifiquen criterios en las disciplinas que concurren en los diferentes espacios territoriales existentes.

La estrategia sindical debe seguir poniendo el acento en la responsabilidad que tienen las empresas asumiendo que esta problemática creciente no les es ajena y deben implicarse activamente, negociar y buscar soluciones. Un instrumento ideal es acordar Planes de Desplazamiento de Empresas (Planes de Transporte al Trabajo -PTT – en su caracterización estatal) que hagan diagnósticos,­ planteen medidas, destinen recursos económicos y humanos y hagan un seguimiento que permita dimensionar los beneficios­ obtenidos.

También debemos articular propuestas a través de la movilización y la reivindicación creando redes y complicidades con entidades sociales, organizaciones ecologistas y plataformas pro-movilidad sostenible. Continuar haciendo una tarea importante de sensibilización y formación y exponer nuestros argumentos y nuestra capacidad de propuesta reivindicando el acceso caminando para aquellos PAE integrados y cercanos a núcleos urbanos; la mejora de accesibilidad en transporte público colectivo; incorporar la mejora de la oferta de autobús con horarios y frecuencias adaptadas a las empresas; fomentar el aparcamiento disuasorio en las estaciones de tren o de autobuses; favorecer el coche compartido y multiusuario y seguir con el impulso decidido de la bicicleta.

La campaña para prolongar el Trambaix al polígono el Pla de Sant Feliu a Molins de Rei

Nuestro sindicato en el Baix Llobregat es pionero en propuestas de acción sindical en materia de transporte sostenible y de acceso a polígonos industriales. En nuestro 4º congreso, allá por el año 2001, asumimos como compromiso hacer una acción decidida de análisis y puesta en marcha de medidas efectivas en relación con el acceso de transporte colectivo, público o privado en los polígonos industriales. Teorizábamos sobre recorridos, paradas, aplicación de horarios capaces de adecuarse a las nuevas realidades y elaboramos un estudio pormenorizado de accesos a los centros de Trabajo que sirvió de base para otro más general elaborado por el Consell Comarcal. Se crearon coordinadores de trabajadores en diferentes polígonos (Pratenc, Aeropuerto de Barcelona, El Pla de Sant Feliu y Molins de Rei, etc.) y después de estas experiencias iniciales incorporamos esta temática en nuestra acción sindical cotidiana organizando jornadas, seminarios, cursos y talleres de formación para nuestros representantes en las empresas y también hemos conseguido reflejar nuestras demandas sobre la necesidad de infraestructuras y líneas de actuación de movilidad en todos los espacios de concertación social existentes del Baix Llobregat.

En 2019, junto con la Plataforma por el Transporte Público y la Federación de Asociaciones de Vecinos y Vecinas del Baix Llobregat hemos unido fuerzas para tirar adelante una campaña que permita prolongar el Trambaix de Sant Feliu de Llobregat a Molins de Rei por el polígono El Pla.

Las obras para el soterramiento de las vías del tren de Sant Feliu previstas para  2020, contemplan un acuerdo para que el tranvía se quede a las puertas del polígono El Pla. Aunque todavía queda pendiente la mejora mediante el enlace directo de la T3 por Laureà Miró a Esplugues, reclamamos la extensión del tranvía por el polígono porque permitiría conectar cuatro ciudades que suman más de 108.000 habitantes y daría un servicio a un espacio con una importante dimensión económica de más de 150 empresas donde predominan los sectores de la metalurgia, el comercio, la logística y almacenaje, industria de la alimentación y transporte con miles de puestos de trabajo.

La prolongación permitiría crear una nueva línea de tranvía de carácter comarcal, promover más transporte público, consolidar el derecho a acceder sin impedimentos y de manera segura a los centros de trabajo y espacios públicos e impulsar decididamente la mejora de la calidad del aire y de la salud de la ciudadanía. Este proyecto es de relativa facilidad constructiva ya que las necesidades de urbanización son mínimas y los costos de ejecución son bajos en comparación con otras intervenciones urbanas similares,. Esta intervención ya estaba prevista en el Pla Director de Infraestructuras 2011-2020 de la Regió Metropolitana de Barcelona.

Nuestra campaña pide la complicidad de las Administraciones, de las personas trabajadoras del polígono, asociaciones vecinales, entidades y administraciones de la comarca para que se incorpore la ejecución de una primera fase de extensión del tranvía hasta El Pla y Molins de Rei en el nuevo PDI 2021-2030 que permita su ejecución material lo antes posible. En una segunda fase debe hacerse el estudio y el proyecto completo previsto de prolongación del Trambaix hasta la estación de Cuatro Caminos de los Ferrocarriles de la Generalitat en Sant Vicenç dels Horts y Pallejà.

El tranvía desde su puesta en marcha en 2004, es el medio de transporte mejor valorado por la ciudadanía y se ha demostrado como uno de los transportes públicos más eficaz, cómodo y accesible llegando el 2018 a más de 19 millones de viajes entre Barcelona y el Baix Llobregat. Esta cifra ha igualado los viajes efectuados entre la línea 9 y 10 del Metro de Barcelona y avalan que el Trambaix se convierta en garante de un buen intercambio modal y de conexión con las redes de cercanías, Ferrocarriles de la Generalitat y la red de autobuses.

La campaña fue presentada en rueda de prensa el pasado 25 de octubre en el polígono El Pla y contiene diferentes elementos de difusión, un manifiesto y una recogida de firmas dirigida a las personas trabajadoras y secciones sindicales del polígono, entidades, administraciones, etc. que serán entregadas a la Generalitat de Catalunya, Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), Autoritat Transport Metropolitana (AMB) y Síndic de Greuges.

También hemos elaborado una moción para ser aprobada en los Ayuntamientos por donde pasaría la prolongación pidiendo su aprobación, una resolución en el Parlament de Catalunya que apoye su inclusión el próximo PDI 2021-2030; diverso material gráfico complementario y en el futuro tenemos previsto hacer una marcha simbólica, desde el Ayuntamiento de Sant Feliu hasta el de Molins de Rei haciendo el recorrido de tranvía reivindicado con sus correspondientes paradas.

Como conclusión apuntaríamos que el derecho a una movilidad segura y sostenible al trabajo es un tema de futuro. Los costes ambientales, sociales y económicos de la movilidad de los trabajadores justifica abordar el problema de una manera global y con el conjunto de actores implicados. Una problemática que requiere de una actuación europea que pueda servir de marco de referencia para impulsar­ políticas­ favorables a la ecomovilidad y donde es imprescindible invertir para poder resultados a corto y medio plazo. Como apunta el experto y buen amigo de CCOO, Manel Ferri en su libro “La movilidad al trabajo: un reto pendiente” estamos ante un “agujero negro” y que para transformar el modelo actual de movilidad cotidiana necesitamos contar con instrumentos legales, fiscales, de planificación y gestión innovadores que permitan avanzar hacia un nuevo escenario más eficiente.

Barcelona, 22 de Noviembre de 2019