La garantía de trabajo: Una nueva norma laboral y política de estabilización

 

Pavlina R. Tcherneva

Bard College e Instituto Económico Levy

 

 

En 1944, Franklin Delano Roosevelt advirtió: “Las personas que tienen hambre y no tienen trabajo son la materia de la que se hacen las dictaduras”, y pidió una Carta de Derechos Económicos que asegurara, entre otros derechos, el derecho a un trabajo para cada persona. Este derecho está grabado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en las constituciones de muchas naciones, pero el mandato sigue sin cumplirse.

La Garantía de Empleo es una política pública que responde a este llamamiento proporcionando oportunidades de empleo con salarios dignos a cualquier persona que busque trabajo en proyectos de servicio público. A diferencia de los programas del New Deal de Roosevelt de los años 30, la Garantía de Empleo es un derecho permanente. Responde directamente a la eterna amenaza del desempleo, tanto en tiempos de crisis como en tiempos relativamente prósperos. Es un derecho de empleo legalmente exigible  para cualquier persona que busque trabajo y una poderosa política estructural. Establece sin compromiso un nivel de salario digno para todos los empleos de la economía y relega el desempleo masivo y las recuperaciones sin empleo a los cubos de basura de la historia

El desempleo es una fuerza silenciosa y poderosa en el mercado laboral. Socava silenciosamente la posición de la gente trabajadora, motiva las prácticas de salarios bajos, permite el robo de salarios, la discriminación, el acoso y las malas condiciones de trabajo. Cuando los puestos de trabajo son escasos y millones de personas no pueden encontrar ninguna oportunidad de empleo, las protecciones al empleo y las leyes de salario mínimo se debilitan.

La Garantía de Empleo aborda estos problemas, estableciendo una opción pública de empleo, una red de seguridad laboral para aquellos que no pueden encontrar empleo en el sector privado. Como tal, el paquete de beneficios salariales que proporciona se convierte en la norma laboral para la economía en su conjunto. Aquellos que sufren pobreza salarial y condiciones de trabajo difíciles, tienen una “salida”, una oportunidad de empleo alternativo en el sector de los servicios públicos. El salario de Garantía de Empleo presionaría a las empresas privadas para que igualen el conjunto de beneficios salariales que figura en el programa para retener a los trabajadores. Eleva el salario mínimo, mejora la distribución de los ingresos y fortalece el poder de negociación colectiva.

La Garantía de Empleo es también una poderosa política de estabilización macroeconómica. Bajo el status quo, los trabajadores son siempre las primeras víctimas cuando los beneficios, las ventas y el crecimiento se ralentizan, ya que pierden sus trabajos e ingresos. La Garantía Laboral elimina el desempleo involuntario al proporcionar una oportunidad de empleo con un salario base en espera.  El programa se ampliaría en las recesiones (a medida que los desempleados aceptan trabajos de empleo en el sector público) proporcionando el estímulo necesario para recuperar la economía, y se reduciría en las expansiones (a medida que las personas hacen la transición hacia el empleo en el sector privado). Actualmente, los trabajadores pierden sus empleos en masa durante las recesiones y esperan sin trabajo durante las largas y prolongadas recuperaciones encontrar oportunidades de empleo, que nunca llegan en número suficiente para emplear a todos los desempleados. Con una garantía de empleo, las economías ya no tolerarán el desempleo masivo y los enormes costes sociales que conlleva.

Abordar el desempleo es responsabilidad del sector público. Los costos en que ya incurre son muy grandes: desde los costos financieros directos de los programas de lucha contra la pobreza, pasando por la pérdida de producción e ingresos, el aumento de la mortalidad y el deterioro de la salud de los desempleados y sus familias, hasta el retraso en el crecimiento y los resultados educativos de sus hijos.

Mientras toleramos el desempleo masivo, las sociedades se enfrentan a necesidades agudas y urgentes. Hay desiertos de salud pública en Europa y desiertos de comida en los Estados Unidos. La crisis climática está devastando todos los rincones del mundo con inundaciones, incendios, sequías y tormentas sin precedentes, y no hay escasez de trabajo importante que se necesite hacer. Ya estamos pagando los costos sociales y económicos del desempleo y la negligencia medio ambiental. Y el precio es muy alto. Es hora de abandonar el statu quo. El desempleo es una opción política y podemos elegir de manera diferente garantizando oportunidades de empleo con salario digno a aquellos que lo necesiten.

Pavlina R Tchernevam, El Caso para una Garantía de Empleo (2020) Cambridge, UK, Prensa Política.

Octubre de 2020