EL CORPORATIVISMO EN EL TRABAJO

Aquel árbol que no nos deja ver el bosque…

 

José Antonio Pérez

Coordinador Sector Mossos Esquadra FSC-CCOO Catalunya

 

 

Desde mucho antes de lo que conocemos como lo que algunos llamaron “democracia orgánica”, son muchas las definiciones que describen el concepto de corporativismo en nuestros días, muchas las maneras de interpretar su significado, pero sobretodo, muchas son también las maneras de aplicarlo en las empresas.

Pero, ¿de qué manera influye el corporativismo a nuestra vida laboral? Quizás la falta de cultura sindical entre las personas trabajadoras dentro de los diferentes sectores, hace que la pedagogía que todo trabajador necesita para poder entender sus derechos, sea casi nula, por no decir inexistente.

Esta carencia de formación y conocimiento en materia laboral, convierte nuestra función en ventajas ilimitadas para aquellos pagadores que hacen de la explotación su modo de vida.

Quizás alguien debería explicarnos de que forma funcionan las organizaciones sindicales que algún día defenderán nuestros derechos, alguien debería explicarnos las diferencias establecidas entre los sindicatos de clase o los corporativos, de donde surgen, para que sirven, qué relación tienen con la patronal.

Como personas trabajadoras, cuando ocupamos un lugar de trabajo, nadie, ni siquiera los mismos sindicatos, emprenden acciones básicas de sensibilización para enseñarnos cuales son nuestros derechos y libertades frente a las obligaciones propias de nuestro puesto o aquellas que son impuestas por la dirección de las empresas. Por tanto, alimentamos el corporativismo de forma inconsciente, estamos pasando a formar parte de un sistema implantado por las mismas empresas o sistemas, en el que a lo largo de la historia se ha demostrado que nace con el objeto de ejercer un control férreo sobre sus empleados.

Vivimos en una sociedad manipulada históricamente, nos han convertido en una sociedad baldía en cuanto a conocimiento laboral. Garantizar un correcto sistema de reivindicación frente a los derechos que nos asisten y utilizar el canal adecuado, es imprescindible en la sociedad de nuestro siglo. Al fin y al cabo, somos nosotros y nosotras quienes se han de interesar en defender nuestros derechos, en defender aquellos puestos de trabajo que algún día alimentaran a otras familias, que garantizaran la dignidad de las personas y que aportaran bienestar social.

A lo largo de nuestra vida laboral, tendemos a dejarnos llevar por los cantos de sirena o las ideas ilusionantes de lo corporativo, por algún motivo, creemos que es la solución a todos nuestros problemas. De forma errónea podemos llegar a pensar que el movimiento sindical corporativo es la solución que necesitamos, pero más allá de lo que nos pueda parecer, en realidad, estamos alimentando la cercanía entre el empresario usurero y un sindicalismo de corto alcance en el que las fáciles soluciones, se convierten en pan para hoy y hambre para mañana.

Desconocemos la fuerza que nos aporta la otra cara de la moneda, aquella en la que, de forma unificada, organizada y metódica, se defienden los derechos reales a corto, medio y largo plazo de la clase trabajadora, aquella otra forma de defensa laboral, mediante la que se perpetúan los derechos adquiridos al defender toda nuestra clase.

Mayo de 2021