Editorial

 

Xavier Navarro

 

 

 

CCOO, plantea pasar a la ofensiva, una necesaria ofensiva, pero ¿cuál es el alcance, que se considera por ofensiva? A tenor de las palabras de Javier Pacheco (nuevo secretario general de CCOO de Catalunya), de diferentes miembros de la dirección de la Confederación de CCOO con Ignacio Fernández Toxo a la cabeza, y de Unai Sordo (candidato  a la secretaria general de la Confederación) estaríamos delante de una propuesta que va más allá de lo que, quizás, algunos hayan entendido o querido entender.

Según las palabras de alguno de los anteriormente nombrados, el concepto de ofensiva que se plantea, hace referencia a diversos elementos, todos ellos en consonancia con “el ser” de CCOO, pero sería muy necesario explicitarlo mucho más.

Elementos que conforman la ofensiva:

  • Recuperación de las condiciones laborales: Recuperar el salario y el conjunto de derechos deteriorados y que en muchos ámbitos, algunos de estos derechos, están en su mínima expresión. Se trata de conseguir convenios colectivos, pactos y acuerdos, que permitan la recuperación del conjunto de condiciones laborales y sociales. Es el momento de recuperar lo que se nos había arrebatado.

Hacer posible este objetivo requiere de una organización movilizada, tensionada, con dosis de mayor  federalidad y confederalidad pues un conflicto, por pequeño que sea, es el conflicto de todos y todas, y sobretodo requiere de una organización más ágil. El binomio movilización-negociación, es más necesario que nunca. Combatir la precariedad, la desigualdad, todas las desigualdades, y generar ocupación, es parte muy importante de este aspecto de la ofensiva.

Avanzamos, quizás no todo lo que quisiéramos, pero debemos ser capaces de entender y comprender la importancia de dichos avances, tanto por lo conseguido como por lo que significan de quiebra del negacionismo de la negociación colectiva y los derechos laborales.

  • Derechos de ciudadanía: El sindicato ha de elaborar, proponer y actuar en los ámbitos sociales y de políticas generales, la de los derechos de la ciudadanía. Nunca ha dejado de actuar pero debe relanzar y enfatizar su actuación. Seguir actuando desde la confluencia social y política, elaborando propuestas, buscando el consenso amplio, desde la movilización. Propuesta, consenso, movilización, para recuperar, afianzar y desarrollar derechos. Este es el papel sociopolítico del sindicato, papel que tanto preocupaba, desde los orígenes de CCOO, a nuestros antagonistas.

Para fortalecer esta actuación, absolutamente necesaria, el sindicato debe estar movilizado y tensionado, pero sobretodo debe llevar el debate político, de las políticas necesarias, a los diferentes centros i ámbitos laborales.

  • Disputar la hegemonía cultural e ideológica: Tejer alianzas, impulsar diálogos con diferentes sectores capaces de generar opinión. Un diálogo desde la crítica leal, para favorecer que el trabajo, el mundo del trabajo, recupere la centralidad en el debate político y social. Generar las suficientes complicidades con el ámbito universitario, para dotar a las diferentes propuestas el valor y el carácter intelectual y la respetabilidad académica, y ser capaces de influir social y políticamente, disputando la hegemonía a nuestros antagonistas.

El mundo de la cultura, de la creación, de la elaboración de pensamiento, ha de ver en el sindicalismo de clase un verdadero aliado, y el sindicalismo de clase ha de mantener con ellos un diálogo constante, favoreciendo dicha alianza.

  • Favorecer la alternativa política: El sindicato, con su movilización, su actividad sociopolítica y su trabajo en la disputa de la hegemonía, ha de poder favorecer las alternativas necesarias para el cambio político. El sindicato no pretende ser, ni crear una opción política, pero si generar, con su actuación, el efecto catalizador de los diferentes agentes políticos que han de conformar el cambio y la alternativa política.

Movilización social, intervención sindical, y política, no pueden mirarse de soslayo, deben reconocerse e interactuar, desde la autonomía de cada uno. Podemos ir derrotando, con la fuerza movilizadora y la negociación colectiva, aspectos de las reformas laborales, pero necesitamos la acción política para su derogación.

  • Construir la alternativa social, un nuevo modelo social: Avanzar hacia la construcción de otro modelo social, sumando ideas, propuestas, experiencias, elaborando propuestas de cogestión de sectores económicos, de democratización profunda de la economía, de más democracia de una democracia ampliada, puesto que a más democracia, mayores derechos y avances sociales. No en solitario, evidentemente, pero si impulsando el debate, la propuesta. El sindicato ha de formar parte, ha de impulsar el debate y la propuesta

Este es un objetivo estratégico del sindicalismo de clase. Sumar, avanzar, disputar la hegemonía, construir la alternativa.

Hemos de ser conscientes de los profundos cambios que se producen en las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La globalización y la digitalización son hechos inexorables, irreversibles. Este es el marco en el cual nos encontramos, donde debemos intervenir con actuaciones que permitan cambiar nuestro presente e iniciar el trabajo para un futuro diferente. Un mundo globalizado, donde se han producido y producirán profundos cambios de carácter tecnológico, social, económico y cultural, donde el neoliberalismo es absolutamente hegemónico; el posicionamiento e intervención de la izquierda social, del sindicalismo, debe ser fruto del análisis respecto de las afectaciones en todas las esferas de la cotidianidad. Es imperioso.

Con este nuevo número de PERSPECTIVA (Nº 10) dedicado a “la globalización” queremos profundizar en el análisis, en el debate necesario, y ser útiles para la elaboración de la propuesta y la acción. Un debate, en el que conviven posturas diversas, algunas de las cuales no compartimos, pues el simple desarrollo de las fuerzas productivas no nos lleva al postcapitalismo como afirman algunos, simplificando su argumentación. No obstante estas posturas existen, se publican y argumentan, y no las vamos ni a negar ni obviar.

El conjunto de artículos, plantean elementos importantes a considerar, a rebatir en algún caso, pero todos ellos realizan aportaciones desde ámbitos diferentes (el mundo académico, la política, el sindicalismo, el activismo), y analizan diferentes aspectos, con la intención de ser útiles para la construcción de una alternativa programática y práctica a la globalización neoliberal que es la que se está desarrollando.

Barcelona, 25 de Mayo de 2017