Corporativismo en las nuevas realidades laborales

 

Carmen Juares

Responsable de Nuevas Realidades del Trabajo y Precariedad. CCOO Catalunya

 

 

Como sabemos, vivimos un momento en el que están apareciendo nuevas formas de trabajo en el marco de un mercado laboral fragmentado. Fruto de este contexto están apareciendo en bastantes sectores situaciones de neo corporativismo. El otro día una periodista me preguntaba si existía aún un modelo de sindicato capaz de agregar los intereses diversos desde la realidad múltiple del centro de trabajo, hasta convertirlo en una propuesta de acción confederal y solidaria de clase. Me pareció que era una pregunta válida y de actualidad, e intentaré lanzar algunas breves ideas como respuesta.

Un ejemplo del contexto al que me refería anteriormente lo estamos encontrando durante nuestras actuaciones en el sector del reparto de plataformas digitales. Se caracteriza por unas duras situaciones de precariedad laboral, en el que los trabajadores no tienen un centro de trabajo, la mayoría no se conocen entre ellos y en el que ni tan siquiera existe el reconocimiento de la relación laboral por parte de la empresa.

En este sector existen diversas asociaciones de trabajadores de reparto que dicen defender los derechos de las y los trabajadores del sector. Estas asociaciones defienden un modelo neocorporativista, y están a favor de esta nueva modalidad de externalización de los costes y los riesgos laborales a las personas trabajadoras. Con su visión túnel solo centrada en el trabajo de reparto en plataformas digitales, no son capaces de ver como este modelo depredador del modelo de negocio de plataformas de reparto avanza rápidamente hacia otros sectores, precarizando las condiciones laborales y haciendo competencia desleal a empresas del mismo sector, y amenazando nuestro sistema de seguridad social y de bienestar.

Es frecuente observar en estas asociaciones corporativistas una falta de visión global sobre los diferentes aspectos que afectan a la vida de las personas trabajadoras, además de personalismos y relaciones de dependencia y subordinación hacia la empresa. Parte de su actividad se centra en contribuir a generar una imagen distorsionada y errónea de los sindicatos de clase entre las personas trabajadoras, para generar desconfianza y recelo hacia por parte de las personas trabajadoras.

El modelo que defendemos desde CCOO se basa en un sindicalismo de clase, general y no corporativista, nos permite tener una visión global sobre que incluyen las problemáticas laborales del centro de trabajo, pero también aquellas cuestiones que tienen incidencia en la calidad de vida de la persona trabajadora. Ser un sindicato de clase que agrupamos a todos los sectores laborales nos permite tener presencia sindical en numerosos centros de trabajo, pudiendo utilizar todo este conocimiento y fuerza sindical para convertirnos en generadores de derechos de aquellos sectores laborales que padecen condiciones laborales duras y de falta de derechos.

Un ejemplo de esta solidaridad y de la defensa de los intereses generales de las y los trabajadores fueron las diferentes acciones que nuestra representación legal en empresas de restauración llevaron a cabo durante la pandemia. El objetivo era el de ayudar a reducir desde sus centros de trabajo el riesgo de contagio por COVID-19 en trabajadores y trabajadoras de reparto de plataformas digitales.

Estas iniciativas incluyeron la solicitud desde nuestra sección sindical a las direcciones de las empresas para solicitar que en caso que un trabajador de reparto lo necesite, se le pudieran proporcionar guantes, gel desinfectante y mascarillas, así como que se les permitiera acceder al local para que pudieran lavarse las manos. Algunas empresas respondieron a la solicitud, proporcionaron EPIs a las personas trabajadoras y permitieron el acceso al local para lavarse las manos.

La precarización del mundo del trabajo y la fragmentación de clase, del que el caso de los riders es un ejemplo contundente, conforma el contexto en el que nos movemos actualmente, y que tiene mucho que ver con los intentos por parte del neoliberalismo para reducir el papel del sindicalismo como agente sociopolítico. Considero que integrar la diversidad del mundo del trabajo frente al nuevo corporativismo y las tendencias individualistas es uno de nuestros mayores retos que afrontamos. Debemos ser capaces, desde la acción confederal y solidaria de clase que representa CCOO, de generar propuestas que sirvan para encarar las dificultades que suponen las nuevas formas de trabajo y un mercado laboral fragmentado y en permanente cambio, dándoles forma de acción sindical colectiva.

Mayo de 2021