Madrid con menos humos: el transporte inteligente

 

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Inés Sabanés

Concejala del Ayuntamiento de Madrid

 

 

 

El Ayuntamiento de Madrid se ha comprometido a reducir sus emisiones de efecto invernadero para evitar el calentamiento del planeta por encima de los 2,5º. Entre los compromisos asumidos a nivel internacional destacan la Declaración de ciudades de la cumbre COP 21 de Paris, el pacto de alcaldes promovido por la UE y la iniciativa de Greenpeace refrendada por el Ayuntamiento en la semana de la movilidad, por la que asumimos el compromiso de reducir un 50 % las emisiones derivadas del tráfico para 2030 con respecto al año 2012 y un objetivo de una economía descarbonizada 100% renovable en 2050. Las ciudades debemos liderar las transformaciones necesarias para frenar el cambio climático porque más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades y son las ciudades las responsables de hasta el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales.

Madrid ha heredado un sistema de infraestructuras de transporte híper desarrollado y sobredimensionado que nos ha dejado la ruina de las autopistas radiales de peaje, rescatadas por el estado y el endeudamiento de Madrid equivalente al 50% del de todos los municipios como consecuencia de la ampliación y soterramiento de la M30.

Por otro lado incumplimos la Directiva Europea de Calidad del Aire y estamos haciendo un enorme esfuerzo para poner la salud por encima del modo en el que se satisface la necesidad de movilidad. Es nuestra obligación satisfacer simultáneamente el derecho a la salud y por lo tanto a respirar aire limpio con el derecho a desplazarse de forma eficaz por la ciudad.

Hemos activado el Protocolo de superaciones por dióxido de nitrógeno en periodos de alta contaminación y lo hemos actualizado. Con ello el grave problema que supone la muerte prematura de 2.000 personas al año en Madrid por las enfermedades respiratorias y cardiovasculares y el coste sanitario por tratamientos y bajas laborales de la población afectada ha empezado a conocerse. La reacción de la ciudadanía ha sido ejemplar cuando nos hemos visto obligados a restringir el estacionamiento y la movilidad para garantizar la salud de la población. Un 20% de la población madrileña es mayor de 65 años y vulnerable por tanto a los efectos de la contaminación. Como también lo son la infancia, las mujeres gestantes y los pacientes de enfermedades respiratorios y cardiovasculares.

Una ciudad moderna e inteligente, una Smart City, apuesta por la recuperación del espacio público para las personas, para pasear e ir en bici o transporte público. La calidad de vida en las ciudades depende de que se democratice el espacio público reduciendo el uso del coche, de manera que todas podamos desplazarnos eficazmente a pie, en bici y en transporte público. Y que cuando necesitemos un coche recurramos al coche compartido, a poder ser eléctrico. Hoy en día no tiene sentido tener un coche en propiedad en la ciudad que va a está parado ocupando espacio la mayor parte del tiempo. Es mucho más inteligente recurrir a BiciMAD, metro, cercanías, buses y eventualmente un coche compartido cuando sea imprescindible, como Car2go, Bluemove, Respiro y demás formas de carsharing.

En pocos años Madrid ha dado un gran salto sacando las bicis a la calle. La bici es tendencia mundial y Madrid no podía quedarse al margen. Los colectivos ciclistas han venido haciendo un heroico esfuerzo por fomentarla bici como medio de transporte desde los 80 del siglo pasado con la asociación Pedalibre. En 2004 con el nacimiento de la Bicicrítica el activismo ciclista se dispara en la calle y muchas personas se animan a coger la bici en bicicletadas improvisadas. Muchas de ellas acaban usando la bici a diario. Este esfuerzo se vio recompensado con la aprobación del Plan Director de Movilidad Ciclista en 2008, que apenas llegó a ejecutarse y con el nacimiento del servicio de bicicletas públicas BiciMAD. Estimamos que el uso de la bicicleta en Madrid alcanza ya el 1,5% de los desplazamientos, algo todavía bajo pero muy visible y con un gran potencial de crecimiento.

BiciMAD ha tenido un enorme éxito, alcanzando ya los 65.000 abonados anuales y 311.000 trayectos mensuales. También se han producido importantes incidencias en el servicio que han afectado negativamente a la capacidad del sistema para atender eficazmente una demanda creciente. El acuerdo alcanzado por la empresa BonoPark y la EMT para la cesión del contrato de gestión, permitirá estabilizar el servicio y acometer su eventual ampliación. De este modo EMT se consolida como un gestor integral de transporte inteligente.

Ahora Madrid trabaja en una estrategia para la recuperación del espacio público aumentando la movilidad peatonal y ciclista y el transporte público en el reparto modal frente a un excesivo e insostenible uso del vehículo privado que envenena nuestros pulmones, aturde nuestros oídos y ocupa el espacio público con coches aparcados y atascados.

Madrid tiene un potente sistema de transporte público que sin embargo no siempre responde eficazmente a la demanda de movilidad. Si bien los desplazamientos entre la periferia y el centro están resueltos con un sistema muy radial, no ocurre lo mismo con los desplazamientos entre dos puntos de la periferia. A ello se añade la falta de una cultura moderna de la movilidad y el abuso sistemático del coche para trayectos que estarían mucho mejor resueltos en bici o transporte público.

Los residentes del centro de la ciudad vamos muy mayoritariamente caminando, en bici y transporte público. Son en gran medida el millón de vehículos que entran cada día en Madrid los que hacen que incumplamos la Directiva Europea de Calidad del Aire. Queremos recuperar el cielo limpio de Madrid, sus bulevares y paseos. Una ciudad que ya camina mucho, que ha cogido la bici y desea un transporte público más eficaz y accesible. Acabar con el atasco y quitarnos la boina. Ese debe ser nuestro objetivo y el proceso deberá ser compartido y participativo.

La revisión y actualización el Plan Director de Movilidad Ciclista 2008-2016 por un lado y un nuevo Plan de Movilidad peatonal por el otro nos van a permitir reducir emisiones y contaminación aumentando los modos no motorizados.

Una reducción del uso del coche, permitirá a su vez aumentar la eficacia del transporte público en superficie. EMT se prepara para los cambios que vendrán y potenciarán la compañía de transportes municipal como un potente gestor integral de transporte.

EMT incorporó sus primeros autobuses de propulsión eléctrica en el año 2008, con la adquisición de 20 minibuses eléctricos (emisiones cero) que se incorporaron a prestar servicio en dos líneas de nueva creación en las zonas más céntricas de la ciudad: la M1 y la M2. Esa apuesta por la propulsión eléctrica continuó en 2012 con la adquisición de 23 autobuses de propulsión hibrida (Gas Natural Comprimido y electricidad) a los que se sumaron otros 4 vehículos diésel que fueron transformados a híbridos

La transición hacia una EMT más limpia y más sostenible pasa, necesariamente por apostar por la electricidad en las diferentes fórmulas que ofrece actualmente el sector de la automoción de autobuses. Por un lado, los vehículos eléctricos puros, alimentados por baterías: en este sentido, EMT ha realizado numerosos ensayos y experiencias piloto con diferentes fabricantes; por otro, los vehículos híbridos: a los 27 autobuses de este tipo existentes actualmente en la flota de EMT se unirán antes de finales de 2016 otras 30 unidades híbridas (diésel + eléctrico) con un reducidísimo nivel de emisiones contaminantes; finalmente, EMT va a poner en marcha, a principios de 2017, una línea piloto de autobuses eléctricos con sistema de carga por inducción que permitan obtener la autonomía suficiente cargando las baterías en las cabeceras de líneas. EMT, pionera desde 1994 en el empleo de energías limpias y combustibles menos contaminantes (GNC, fundamentalmente) vuelve a convertirse en la empresa líder en innovación de sistemas de propulsión limpios con esta iniciativa de línea eléctrica cargada por inducción (hasta ahora, solo existe un sistema similar en la ciudad sueca de Gotemburgo y en Barcelona, que los acaba de poner en marcha, aunque en este caso la carga se realiza por catenaria).

Después de varios años de parón en la adquisición de autobuses, EMT ha retomado el proceso de renovación de su flota para lograr tener una flota más moderna, más eficiente, más limpia, más ecológica y más sostenible. A lo largo de 2016, se incorporarán 200 nuevos autobuses (170 propulsados por GNC y 30 híbridos); en 2017 y 2018 queremos adquirir otros 400 buses, todos ellos propulsados por GNC. De este modo, a principios de 2019, EMT podrá contar con 1.400 autobuses de GNC, híbridos o eléctricos, lo que representa el 75 por ciento de la flota. En ese momento, los restantes autobuses de EMT, el 25 por ciento, serán diésel de bajas emisiones porque solo quedarán en la flota vehículos de normativa Euro V o superior. Para final de esta legislatura, el 100 por 100 de la flota de autobuses municipales de la capital será ‘flota verde’ o ‘flota limpia’. Hay que recordar que, en la actualidad, EMT cuenta con cerca de 800 buses de GNC (el 42% de la flota): estos vehículos contaminan, de media, un 77 por ciento menos que un diésel.

El papel de EMT en la movilidad de la ciudad de Madrid es fundamental: más de 1,5 millones de usuarios se mueven diariamente (día laborable) en los 1.900 autobuses y las 204 líneas de la empresa municipal. Imaginemos por un momento que todas esas personas dejaran de usar el transporte público y utilizarán un vehículo privado: el caos estaría asegurado. Los autobuses de EMT podrían ser mucho más eficientes aún (y, por tanto, atraer nuevos usuarios) si redujéramos la presencia del coche en nuestras calles: a menos coches, menos congestión y mejor funcionamiento de las redes de transporte público urbano de superficie. En este sentido, queremos trabajar en nuevos proyectos de prioridad semafórica para autobuses; mejora y ampliación de la red de carriles bus; aumento de la intermodalidad, y estudios de reestructuración de la red de líneas (basada en una matriz origen-destino), para lograr un servicio más eficiente, más eficaz y más útil para los ciudadanos.

Por otra parte, EMT continuará su proceso de conversión hacia un operador integral o global de la movilidad en superficie de Madrid. A su servicio de autobuses, se une la gestión del servicio de Ayuda a la Movilidad y la futura gestión del sistema de bicicleta pública de Madrid, así como su participación en los futuros planes de desarrollo de la red de aparcamientos disuasorios de la capital.

Madrid ha emprendido un importante proyecto con financiación europea para el estudio y fomento de la movilidad en una zona periférica.

El Ayuntamiento de Madrid y la Empresa Municipal de Transportes de Madrid van a liderar el proyecto Eccentric-Civitas, auspiciado por la Comisión Europea dentro del programa ‘Horizon 2020’, en el que participan, además de Madrid como coordinadora, las ciudades de Estocolmo (Suecia), Múnich (Alemania), Turku (Finlandia) y Ruse (Bulgaria). Además, se contempla que haya un grupo de ciudades “seguidoras” que aprenderán de las soluciones y buenas prácticas que se desarrollen dentro de este programa; entre ellas se encuentran Berlín, Shanghai, Delhi y Sao Paulo.

El presupuesto del proyecto ECCENTRIC es de 19 M de €, de los que 17, 5 son financiados por la UE , de los cuales algo más de 4,5 millones están destinados al “equipo” que desarrollará la propuesta de Madrid; dicho equipo está integrado por el Ayuntamiento, la EMT, el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), AVIA Ingeniería y Diseño, FM Logistic Iberia, ICCA_Ingeniería y Consultoría para el Control Automático S.L y la consultora Grupo de Estudios y Alternativas 21 (GEA21).

En el caso de Madrid, la propuesta aborda de manera integral la mejora de la movilidad en el arco Este-Sureste exterior a la M-30 de la ciudad abarcando los distritos periféricos de San Blas, Vicálvaro, Moratalaz, Puente de Vallecas, Vallecas Villa, Villaverde, Usera, Carabanchel y Latina. El área laboratorio de actuación ha quedado definida para los distritos de Puente y Villa de Vallecas, considerando el arco sureste de Madrid como zona general de acción

Este proyecto de movilidad, que durará cuatro años, es uno de los más ambiciosos en los que se ha involucrado el Ayuntamiento en los últimos años. La propuesta coordinada por la empresa municipal y el consistorio prevé un plan integral de movilidad que incluirá bicicleta, autobús, logística, flota limpia, intermodalidad, planificación urbana, etcétera. Las acciones previstas son el desarrollo de una plataforma multimodal de información de movilidad y servicios; el diseño de corredores de bus de alta capacidad en los distritos mencionados; la incorporación de buses híbridos o eléctricos a estos corredores, y la promoción de flotas eléctricas. La EMT contará con un presupuesto de 900.000 euros a este efecto.

La distribución de mercancías tiene actualmente un impacto negativo sobre la ciudad en términos de contaminación, ocupación del espacio y deterioro de las calzadas en el viario. Es necesario desarrollar un sistema más eficaz y sostenible para el reparto de mercancías. El reparto de última milla con pequeños vehículos eléctricos y bicicletas desde puntos logísticos de distribución podría contribuir eficazmente a reducir el impacto de la carga y descarga en la ciudad.

Metro y cercanías tienen un gran protagonismo en la ciudad que nos obliga a trabajar buscando la cooperación institucional con el Gobierno de la Comunidad, el Ministerio de  Fomento y RENFE, así como a recuperar capacidad en el Consorcio de Transportes. El Ayuntamiento nunca debió perder el Metro en favor de la Comunidad. El problema en la actualidad es que la vuelta del Ayuntamiento de Madrid al accionariado de Metro requeriría, entre otras cosas y con carácter previo, una recapitalización de METRO DE MADRID S.A. por parte de la Comunidad de Madrid de al menos 650 millones de euros, que en las actuales condiciones presupuestarias de la Comunidad se antoja muy difícil.

La estrategia de movilidad de la ciudad necesita un marco metropolitano en el que participen de forma equilibrada el Ayuntamiento de Madrid, los municipios del área metropolitana, la Comunidad de Madrid y todos los actores incluyendo a los propios usuarios del transporte, de ahí la necesaria potenciación del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, recuperando su función de planificación del transporte público en la Región y la de Autoridad Regional de Transporte.

Madrid no sólo es “moderna” y “smart” y juega en el tablero global (Eccentric-Civitas) para hacer Madrid una ciudad más sostenible,  sino que también mira por la gente, sobre todo por la gente mayor y vulnerable, trabajando por una ciudad más amable, cuidando a las personas y el espacio público que compartimos, que debe ser un ecosistema urbano saludable bajo un cielo celeste y limpio.

Madrid, 6 de Octubre de 2016