La Acción Sindical Global en la Negociación Colectiva

 

Isidor Boix

CCOO-Industria

 

 

 

Parece que estemos todos de acuerdo en la significación de la globalización, en su fuerte impacto en nuestras condiciones de empleo y de trabajo, de vida. Y, sin embargo, resulta difícil responder a una sencilla pregunta: “¿cómo podemos incidir en ella desde nuestra acción sindical?”.

Una jornada de acción tan importante por su título como es el 7 de octubre, nada menos que una “jornada de acción sindical mundial por el trabajo decente”, pasa en realidad desapercibida en la mayoría de centros de trabajo. ¿Por qué? Es posible que nos parezca difícil influir en las condiciones de trabajo en otros países (algunos a gran distancia geográfica, social y política), incluso en las de los trabajadores de las cadenas de suministro de “nuestras” empresas. No obstante, de vez en cuando nos damos cuenta de que lo que pasa en “nuestros” proveedores puede acabar teniendo mucha repercusión en nuestras condiciones de trabajo.

Por todo ello permitidme insistir, una vez más, en la imprescindible necesidad de que en nuestra acción sindical diaria tengamos presente su componente global. Y, en la medida de que la negociación colectiva es un instrumento clave de la acción sindical, es necesario que en ella esté presente la acción sindical internacional, global. En todas las empresas, pero particularmente en las empresas cabecera de multinacionales, grandes o pequeñas, es decir en todas aquellas cuyas cadenas de valor, de producción, distribución y ventas, van más allá de nuestro centro de trabajo. También en aquellas filiales con incidencia (empresarial y/o sindical) en el engranaje de multinacionales.

Quiero señalar en primer lugar que ello debe proyectarse tanto en la acción sindical en la propia cabecera (en sus relaciones con la dirección empresarial multinacional), como a lo largo de toda su cadena de valor. Tres son los ámbitos en que ello es posible, y necesario: 1) en el de los convenios o acuerdos de la cabecera empresarial, 2) en los acuerdos (particularmente en forma de Acuerdos Marco Globales) de la multinacional con las estructuras sindicales supraempresa, esencialmente las federaciones sindicales europeas e internacionales (globales), y 3) en la interlocución social en cada país de la cadena de valor.

Algunas, aunque pocas, experiencias al respecto son una útil referencia.

Para los acuerdos o convenios de ámbito español cabe citar los acuerdos de Michelin sobre su cadena de subcontratación relativos a las empresas que la integran, sus características y las condiciones de trabajo en las mismas. Los de Repsol sobre la seguridad y salud de las contratas de sus refinerías de Puertollano y Tarragona. Y los Convenios Generales de la Química (arts. 69 y 70) y del Textil-Confección (art. 76), en los que se establecen derechos de intervención sindical en relación con los compromisos de Responsabilidad Social de las empresas del sector, con lo que éstos pasan así de unilaterales a negociados en sus contenidos y particularmente en su aplicación. En el caso del de la Química, esencialmente en relación con los temas medioambientales, y en del Textil-Confección en relación con la producción propia y la subcontratada. Seguramente el principal problema de ambos Convenios Generales es el escaso uso sindical que se hace de los derechos allí establecidos.

En la negociación supranacional destaca el Acuerdo Marco Global suscrito por la Federación Sindical Internacional “IndustriALL Global Union” con Inditex. No es el único, hay unos 100 en el mundo con sendas multinacionales, pero probablemente es el que mayor alcance tiene por sus contenidos y, sobre todo, por su aplicación y por la intervención sindical en la misma. Después de 10 años de su firma y de algunos más de acción sindical por parte CCOO (primero FITEQA-CCOO, luego CCOO-Industria) desde antes de su firma, esta experiencia puede resumirse en:

  • 15 años de trabajo sindical con las trabajadoras y trabajadores de las fábricas de Inditex en Galicia y los centros de logística de toda España para que compartieran los objetivos de defensa del trabajo decente en toda la cadena de producción de Inditex (más de 1.5 millones de trabajadores en unas 6.000 fábricas de 50 países, desde Argentina y Brasil hasta Vietnam y China, pasando por Portugal, Bulgaria, Rumanía, Marruecos, Turquía, India, Bangladesh, Camboya, …). Para que asumieran que la solidaridad con los trabajadores de la cadena de producción es también una defensa de sus propias condiciones de empleo y de trabajo, y apoyaran el trabajo sindical federal e internacional al respecto.
  • Información por parte de Inditex a IndustriALL Global Union (a toda su estructura a lo largo de toda la cadena de valor) a través de la Coordinación Sindical General ejercida por CCOO, de la relación de estas 6.000 fábricas.
  • Trabajo con los sindicatos locales de los principales países de esta cadena de producción para organizar la acción sindical de intervención en la aplicación del Acuerdo Marco, para la solución de los problemas que se produzcan, así como para el ejercicio del derecho reconocido en el Acuerdo Marco de acceso sindical a todos los centros de trabajo.
  • Visita, conjuntamente con los sindicatos locales, de unas 100 fábricas (reuniones con las direcciones empresariales, con los representantes de los trabajadores e individualmente con trabajadores) de los países de esta cadena de producción, para conocer directamente esta realidad desde las estructuras sindicales supranacionales, estableciendo además un método de trabajo sindical permanente en cada uno de estos países.
  • Solución de los problemas detectados relativos a: libertad sindical (readmisión de sindicalistas despedidos), problemas de seguridad (prevención de hundimiento e incendio de fábricas, indemnización de víctimas de los accidentes producidos), tiempo de trabajo (horas extra por encima de los límites fijados por la OIT), salarios (abono de los salarios legales o convencionales del país y apertura de la negociación para salarios “vitales”, indemnizaciones y empleo en cierres de fábricas, cotizaciones a la Seguridad Social), …
  • Seminarios de formación sindical en esos países para impulsar la iniciativa sindical en la aplicación del Acuerdo Marco. Y con directivos de las empresas para que lo conozcan y apliquen correctamente.
  • Iniciativas sociales y sindicales globales, como el Acuerdo de Rana Plaza en Bangladesh, en torno al Sumangali en la India, los refugiados sirios en Turquía, , …

Partiendo de las anteriores consideraciones, y de la referida experiencia sindical, creo que se puede plantear un esquema para la iniciativa sindical (para la reivindicación y negociación con las direcciones empresariales) donde mayor es nuestra responsabilidad, es decir en el ámbito de las empresas españolas con proyección transnacional (cabecera o parte importante de multinacionales), con el objetivo de avanzar hacia Acuerdos Marco transnacionales:

  • Mapa industrial y comercial: información de todos los centros de trabajo que integran la cadena de valor.
  • Mapa de los Grupos de Interés (colectivos sobre los que impacta la actividad empresarial, en primer lugar los trabajadores y sus organizaciones sindicales) de la multinacional a lo largo de toda su cadena de valor.
  • Mapa de riesgos sociales y medioambientales en tal ámbito.
  • Canales de interlocución y negociación en toda la cadena de valor, concretando los derechos de intervención sindical a lo largo de la misma.
  • Solución de las violaciones detectadas de los derechos básicos del trabajo, sociales y medioambientales, a través de la interlocución con los Grupos de Interés afectados, con permanente presencia sindical.
  • Balance periódico de la aplicación de los compromisos empresariales (unilaterales y/o pactados) de Responsabilidad Social

Y para cerrar estas notas permitidme formular en voz alta un deseo, y una esperanza: que pronto, además de hablar sobre la globalización y el trabajo decente en el mundo podamos presentar ya balances de la acción sindical al respecto desde las bastantes empresas españolas en las que podría desarrollarse.

Barcelona, 24 de Mayo de 2017